La situación ocurrió durante la jornada del martes en el conocido restaurante Rincón Coelemano. La propietaria, Alejandra Wachtendorff Cisternas, advirtió sobre la importancia de mantener los dispositivos de pago bajo supervisión y llamó a los comerciantes a extremar las precauciones.
Una situación que calificó como un presunto intento de “cambiazo” de una máquina de pago con tarjetas denunció a través de redes sociales la propietaria del restaurante Rincón Coelemano, Alejandra Wachtendorff Cisternas, en Coelemu.
De acuerdo con su relato, en conversación exclusiva con Itata Conectado, el hecho se registró durante la jornada del martes, cerca de las 13:15 horas, cuando el establecimiento presentaba un bajo flujo de público. En ese momento, según señaló, ingresaron tres personas —dos hombres y una mujer— quienes habrían generado una situación de distracción mientras se encontraban cerca del mesón donde estaba el terminal de pago.
“Ayer martes, a eso de las 13:15 horas, no había mucho flujo de gente en el restaurante. En ese momento llegaron tres personas, entre ellos dos hombres y una mujer”, relató Wachtendorff.
La propietaria explicó que mientras atendía a los clientes, uno de los hombres se acercó al mesón y manifestó su intención de almorzar. Posteriormente, la mujer que lo acompañaba se habría ubicado junto a él, momento en que la comerciante comenzó a notar que ambos prestaban especial atención a la máquina utilizada para los pagos con tarjetas.
“Me percato que comienzan a estar muy pendientes mirando la máquina de pago con tarjeta. En eso tomo la máquina y la cambio, dejándola debajo del mesón”, señaló.
Según continuó relatando, posteriormente uno de los sujetos habría solicitado utilizar el baño, para luego regresar hasta el sector del mesón. Al no encontrar el terminal de pago en el lugar donde se encontraba inicialmente, las personas habrían indicado que esperarían afuera debido a que serían parte de un grupo de aproximadamente siete personas.
Sin embargo, cuando la propietaria se dispuso a tomarles el pedido, se percató de que ya no se encontraban en el lugar.
Tras la situación, Wachtendorff indicó que se contactó con Carabineros y se revisaron las imágenes registradas por las cámaras de seguridad del establecimiento. Según su relato, en ellas se habría observado que los individuos portaban un bulto que, presuntamente, podría haber contenido otro terminal de pago.
“Si bien no pasó nada porque me percaté, tuve la precaución de sacar la máquina del mesón y no dejarla a la vista”, explicó.
La comerciante señaló que este tipo de situaciones requieren especial atención por parte de quienes mantienen máquinas de pago en sus locales, considerando que los delincuentes pueden intentar aprovechar momentos de distracción para acceder o sustituir los dispositivos.
Como reflexión tras lo ocurrido, Wachtendorff hizo un llamado a otros comerciantes a mantenerse atentos, identificar sus máquinas de pago y revisar permanentemente que el dispositivo utilizado corresponda al terminal autorizado por el establecimiento.
“Como moraleja de todo lo vivido es ser precavido, tener sus máquinas marcadas y revisarlas siempre”, enfatizó.
La situación fue denunciada por la propietaria, quien instó a otros comerciantes de la comuna y de la zona a adoptar medidas preventivas frente a eventuales intentos de fraude asociados a los terminales de pago.





