Desde la población Benimelis, en la comuna de Coelemu, Aníbal Hernán Bustos Hidalgo, de 18 años, relata su camino en la escritura, un proceso marcado por la imaginación, la introspección y el descubrimiento personal.
En una conversación íntima, Aníbal Hernán Bustos Hidalgo se presenta con sencillez. Tiene 18 años y es oriundo de la población Benimelis, en Coelemu. Su historia, sin embargo, trasciende lo cotidiano: es autor de dos libros que nacen desde su mundo interior, donde las ideas y los sueños toman forma en relatos.
Su trayectoria educativa comenzó en etapa prebásica —cuyo establecimiento no recuerda con precisión— para luego continuar su enseñanza básica en la escuela María Teresa Marchant. Más tarde cursó estudios en el Liceo Domingo Ortiz de Rozas, aunque por diversas dificultades se trasladó al sector de Guarilihue, donde permaneció durante un año.
Fue precisamente en ese periodo de introspección donde comenzó a gestarse su interés por la escritura.
“Normalmente me la paso solo con mis propias ideas, y un día se me ocurrió escribirlas”, comenta. Así, lo que partió como un ejercicio personal fue tomando forma hasta convertirse en sus primeras obras: “Piezas de una gran historia” y “Piezas faltantes”.
Según explica, ambos libros están conectados entre sí. “Se me ocurrieron historias y empecé a planearlas como para una historia más grande. Cuando terminé de escribirlas decidí ponerlas como piezas, como si fueran parte de un rompecabezas”, señala. Inicialmente, su intención era que estas narraciones formaran parte de un proyecto mayor, aunque dificultades en la impresión lo llevaron a dividir el contenido en dos publicaciones.
Las ideas que nutren sus textos provienen, en parte, de su imaginación y también de fragmentos de sueños. “Algunos son sueños que logro recordar, no todos al 100%, pero sí influyen”, explica.
Respecto al apoyo familiar, reconoce que al inicio sus padres desconocían su trabajo. “No tenían ni la menor idea de lo que estaba haciendo”, afirma. Sin embargo, con el avance del primer libro, el respaldo comenzó a manifestarse. “Se notó el apoyo cuando entendieron lo que estaba haciendo. Fue bueno, aunque ese impulso también hizo que el primer libro quedara incompleto y terminara siendo dividido en dos”, agrega.
Hoy, sus publicaciones ya circulan de manera independiente. Aníbal vende sus libros en la feria local de Coelemu, específicamente los días martes y viernes, aunque reconoce que la cantidad de ejemplares es limitada debido a los costos de impresión.
En cuanto a su futuro, mantiene una visión clara y realista. Si bien continúa desarrollando nuevas ideas —incluyendo al menos dos historias más extensas—, asegura que la escritura no es su objetivo principal. “Esto es un hobby, no mi meta de vida”, enfatiza.
Su mayor aspiración, dice, es enfocarse en sus estudios, construir una carrera profesional y alcanzar estabilidad. “Quiero ser la mejor versión de mí mismo, tener un buen trabajo y una vida tranquila en el futuro”, concluye.
La historia de Aníbal refleja cómo la creatividad puede abrir caminos inesperados, incluso cuando nace desde la intimidad de los pensamientos y los sueños.
Si usted desea adquirir un libro puede hacerlo al número de Aníbal: +56983842809




