El reconocido viñatero dedicó su vida al cultivo de la vid, a la preservación de las tradiciones campesinas y al desarrollo del turismo vitivinícola en Coelemu, dejando un legado que marcó a generaciones.
La comunidad de Guarilihue y el mundo vitivinícola de la Región de Ñuble se encuentran de luto tras el fallecimiento de Fabián Alejandro Mora Reyes, reconocido viñatero y precursor del turismo enológico en la zona, cuya trayectoria estuvo marcada por el amor a la tierra, el trabajo familiar y la promoción de las tradiciones campesinas.
Nacido el 9 de octubre de 1959, Fabián Mora Reyes fue hijo de Elier Mora y María Reyes, de quienes heredó la pasión por el cultivo de la vid y el profundo respeto por el campo. Desde muy joven hizo de la agricultura y la producción de vino su forma de vida, consolidándose con el paso de los años como uno de los referentes históricos de Guarilihue.
Padre de tres hijos, dos hombres y una mujer, siempre encontró en su familia la principal motivación para seguir trabajando, transmitiendo valores de esfuerzo, perseverancia y amor por las raíces que lo acompañaron durante toda su vida.
Con el propósito de preservar el legado de sus padres, dio vida a Viña Mora Reyes, un proyecto que no solo permitió elaborar vinos con identidad local, sino también abrir las puertas de Guarilihue a visitantes de distintos lugares del país y del extranjero. Su bodega se transformó en un punto de encuentro para quienes buscaban conocer la historia, la cultura y la tradición vitivinícola del valle.
Fabián comprendió que el vino era mucho más que un producto: era una historia que debía compartirse. Por ello, fue un incansable promotor del turismo vitivinícola, contribuyendo al posicionamiento de Guarilihue como uno de los destinos más representativos del patrimonio enológico de la comuna de Coelemu.
Quienes lo conocieron destacan su sencillez, hospitalidad y permanente disposición para recibir visitantes y compartir sus conocimientos, características que lo convirtieron en una persona muy querida tanto por vecinos como por quienes llegaban a conocer su viña.
El enólogo Demy Olmos, quien se desempeñó durante varios años en la Municipalidad de Coelemu, recordó con afecto su legado.
«Viña Mora Reyes fue una de las primeras marcas en consolidarse en Coelemu. En aquel entonces Fabián ya recibía turistas porque contaba con una bodega patrimonial. Siempre fue una persona muy amable y mostraba con orgullo las bondades de su viña. No solo conservaba viñas antiguas, también fue de los primeros en incorporar viñas en espaldera. Además, tuvo la generosidad de enseñar a nuevas generaciones del rubro, como a su sobrino Elier Ortiz, de Viejo Encino. Cada vez que lo visitaba, siempre estaba compartiendo y conversando sobre enología con otras personas. Fue una gran persona», expresó.
La partida de Fabián Mora Reyes deja un profundo vacío en su familia, amigos y en toda la comunidad de Guarilihue. Sin embargo, su legado permanecerá vivo en cada vendimia, en cada viñedo y en cada persona que continúe trabajando por mantener vivas las tradiciones vitivinícolas que él ayudó a fortalecer durante toda su vida.





